jueves, 11 de octubre de 2012


Adele esta embarazada de su primer hijo.

Adele muestra su panza, por fín... Foto: PerezHilton.com
Famosa por su grandiosa voz que le ha atribuido ocho premios Grammy, piensa que sus kilos de más le han ayudado a ser famosa, muy contario de lo que pasaría si hubiera sido delgada.
La cantante británica Adele está esperando su primer hijo con su novio Simon Konecki, según confirmó el viernes la ganadora de varios premios Grammy en su página web.
"Estoy encantada de anunciar que Simon y yo estamos esperando nuestro primer hijo juntos. Quería que supieran la noticia directamente de mí. Obviamente estamos en una nube y muy contentos, pero por favor respeten nuestra privacidad en este preciso momento", escribió.
Adele, de 24 años, y Konecki, que está divorciado, han estado saliendo juntos desde enero.
El anuncio culmina un torbellino de 18 meses en los que la intérprete británica de "Someone like you" se convirtió en una sensación mundial con su álbum "21". El disco sigue estando en entre los 10 primeros de la lista Billboard de Estados Unidos más de un año después de su lanzamiento.
Adele recogió seis premios Grammy en febrero, incluyendo el de mejor álbum por "21" y grabación del año por "Rolling in the deep".

"He leído una cosa muy interesante: ¿Hubiera Adele conseguido el éxito si no usara una talla grande? Y la verdad es que no lo sé", dijo la cantante al diario británico Mirror.
Y aunque la intérprete de ‘Rolling in the deep’ ha intentado bajar de peso con el ejercicio y algunas dietas, admite que no le gusta privarse de los placeres de la vida. "Traté de ir al gimnasio, pero no me gustó. Además me encanta comer bien y beber buen vino. Pero aún si tuviera una figura realmente esbelta, no creo que enseñará ni mis senos, ni mis caderas a nadie", añade Adele.
Pero la cantante tiene un truco para lucir más delgada en el escenario, sin tanto esfuerzo, y es utilizar dos pares de fajas debajo de sus prendas.  
La cantante, muchas veces críticada por su figura, se siente muy orgullosa de sus curvas y de como es:  "No importa el aspecto físico, yo creo que la clave está en ser feliz con uno misma".

¿Qué entendemos por amor? Ciertamente, el amor no es memoria. Eso resulta para nosotros muy difícil de entender, porque para casi todos el amor es memoria



Debemos morir para todas nuestras emociones
¿Qué entendemos por emoción? ¿Es una sensación, una reacción, una respuesta de los sentidos? El odio, la devoción, el sentimiento de amor o simpatía por otro, son todas emociones. A algunas, como el amor y la simpatía, las llamamos positivas, mientras que a otras, como el odio, las llamamos negativas y queremos librarnos de ellas. ¿Es el amor lo opuesto del odio? Y ¿es el amor una emoción, una sensación, un sentimiento que prolongamos por medio de la memoria?
… Entonces, ¿Qué entendemos por amor? Ciertamente, el amor no es memoria. Eso resulta para nosotros muy difícil de entender, porque para casi todos el amor es memoria. Cuando ustedes dicen que aman a su esposa, a su marido, ¿qué quieren decir con eso? ¿Aman lo que les da placer? ¿Aman lo que han identificado consigo mismos y reconocen como propio? Por favor, éstos son hechos; no estoy inventando nada, así que no se muestren horrorizados.
… Es la imagen, el símbolo «mi esposa» o «mi marido» lo que amamos, o creemos que amamos, no el individuo vivo. No conozco en modo alguno a mi esposa o a mi marido; jamás puedo conocer a esa persona en tanto el conocerla implique reconocimiento. Porque el reconocimiento se basa en la memoria, en los recuerdos de placer y dolor, de las cosas para las que he vivido, por las que me he angustiado, de las que poseo y a las cuales me apego. ¿Cómo puedo amar cuando hay miedo, dolor, soledad, cuando vivo en la lobreguez de la desesperación? ¿Cómo puede amar un hombre ambicioso? Y todos somos muy ambiciosos, por «honorable» que pueda ser nuestra ambición.
Así pues, a fin de descubrir realmente qué es el amor, debemos morir para el pasado, para todas nuestras emociones para el bien y el mal; debemos hacerlo sin esfuerzo, como lo haríamos con algo venenoso, porque comprendemos lo que implica.
Uno debe tener grandes sentimientos
En el mundo moderno, donde hay tantos problemas, uno está propenso a perder la grandeza de sentimiento. Entiendo por esa palabra sentimiento, no el sentimentalismo, emocionalismo, no la mera excitación, sino esa calidad de percepción la calidad del oír, del escuchar, la calidad del sentir, sentir un pájaro que canta posado en un árbol, el movimiento de una hoja bajo el sol. Sentir las cosas con grandeza, profundamente, agudamente, es muy difícil para la mayoría de nosotros, debido a la gran cantidad de problemas que tenemos.
Cualquier cosa que tocamos parece convertirse en un problema. Y, aparentemente, no hay un final para los problemas del hombre, quien parece completamente incapaz de resolverlos, ya que cuanto más aumentan los problemas existentes, más disminuyen nuestros sentimientos.
Por «sentimiento» quiero decir la apreciación de la curva de una rama, de la escualidez, de la suciedad del camino; quiero decir ser sensible al dolor de otro, hallarnos en estado de éxtasis ante una puesta del sol. Éstas no son expresiones de sentimentalismo, no son meras emociones. La emoción y el sentimentalismo se convierten en crueldad, pueden ser usados por la estructura social; y cuando hay sentimentalismo, sensación, nos volvemos esclavos de la sociedad.
Pero uno debe tener grandes sentimientos. El sentimiento por la belleza, el sentimiento por una palabra, por el silencio entre dos palabras, la capacidad de escuchar con claridad un sonido, todo eso genera profundidad en el sentir. Y es esencial tener sentimientos intensos, porque sólo el sentir con profundidad y grandeza torna a la mente sensible en alto grado.
Observación sin pensamiento
No hay sentimiento sin pensamiento; y detrás del pensamiento está el placer; por lo tanto, esas cosas marchan juntas el placer la palabra, el pensamiento, el sentimiento; no están separadas. La observación pura, sin pensamiento, sentimiento ni palabra, es energía. La energía se disipa a causa de la palabra, la asociación, el pensamiento, el placer y el tiempo; en consecuencia, falta energía para mirar, observar.
Obras Completas de J. Krishnamurti – Vol. XV